Sí señor, una recopilación de los mejores accidentes de coches caros incluyendo algunos protagonizados por gente con suficiente dinero como para permitirse cochazos de la talla de un Ferrari Enzo o un Bentley Continental GT pero con ciertas “carencias” en la conducción.
Si es que ya lo decía el anuncio, la potencia sin control o no sirve de nada o sólo vale para padecer dolor, verguenza y despilfarrar un montón de dinero.
Lo del Ford Mustang a los 2:40 minutos ya no tiene perdón de Dios
